Nueva geopolítica de México: Enrique Peña Nieto, narcotráfico y las relaciones con los Estados Unidos


Geopolítica de México 2013


La sangrienta problemática del narcotráfico se anuncia una vez más como clave para el futuro de la nación mexicana.


¿Porqué la violencia y el armamentismo son inherentes a la industria del narcotráfico?


Al ser el narcotráfico un circuito ilegal, el Estado debe combatirlo; pero además, al ser una industria que genera enormes beneficios, la violencia se produce, no solamente por los actos violentos generados por la lucha entre los diversos Estados y los grupos narcotraficantes, sino también por la violencia generada entre los distintos grupos de narcotraficantes en su lucha por el control del tráfico. Entonces la industria armamentista no solamente genera negocios de manera legal, vendiéndole armamento a los Estados para combatir los grupos narcotraficantes, sino que también de manera ilegal al venderle armamento a los grupos narcotraficantes para protegerse del Estado y combatirse entre ellos.  


El presidente Enrique Peña Nieto y el narcotráfico

Desde 2006,  año en el que ha comenzado la ofensiva militar del ex presidente Felipe Calderón  el narcotráfico ya ha dejado 50.000 muertosen el 2006. Y las cifras siguen aumentando sin que nada ni nadie parezca poder detenerlo. 
Los expertos en geopolítica mexicana se preocupan acerca del futuro de México; teniendo en cuenta por un lado que los carteles de la droga nunca han sido tan poderosos y que por otro lado la política militarista del ex presidente Calderón ha sabido generar una violencia sin precedentes en donde el Estado mismo mexicano parece no tener el control, es decir la soberanía de todo su territorio. Y en ese sentido, la política contra el narcotráfico anunciada por el presidente Enrique Peña Nieto a lo largo de toda su campaña no ha sido clara. 
¿Cómo actuará el nuevo presidente Enrique Peña Nieto frente a la emergencia de esta  narco-dictadura? 
Lo mismo que en el caso colombiano han vuelto a surgir las voces que claman la legalización de la cocaína como parte de las soluciones al conflicto que desborda las posibilidades del actual estado mexicano.
¿ Se encamina México hacia un pacto narco estatal? ¿Podrá el nuevo presidente Enrique Peña Nieto cambiar el mapa narco-político mexicano y de la región? Las dudas persisten, lo mismo que respecta con la ultradependencia mexicana con el gobierno estadounidense de Barack Obama.
   
El tema del narcotráfico y su inherente relación con los Estados Unidos  además de las divisas que la ilegalidad de la droga produce, sigue siendo  un tema prioirtario para asegurar de una buena vez por todas el despegue  social y económico del hasta ahora dormido gigante latinoamericanodesplazado incontestablemente por la nueva potencia emergente latinoamericana que representa el Brasil de Dilma Roussef. 

   La mayoría de los analistas coinciden en señalar que la victoria de Enrique Peña Nieto  en las elecciones presidenciales en 2012 o bien marcarán un cambio de rumbocon respecto a la problemática del narcotráfico (poco probable) o bien servirán para confirmar que la plaga de la droga, más concretamente de la cocaína, (casi 50.000muerto desde 2006) sostenida por el enorme consumo de los Estados unidos resultademasiado fuerte para México, un proyecto de potencia emergente latinoamericanaque no llega aún a despegar como si lo ha logrado Brasil y el problema del narcotráfico resulta por demás esclarecedor para explicar este pseudo fracaso socio-económico que paraliza de alguna manera la nación mexicana.

Las relaciones con los Estados Unidos de Barack Obama
Las relaciones con los Estados Unidosel problema de las migraciones entre México y Estados Unidos sumado a los diversos problemas que genera la  rentabilidad del narcotráfico siguen a la cabeza de los temas prioritarios en las relaciones entre la mexicana y el poderoso EE.UU.

(¿Puede reprochársele a una persona el querer traspasar una simple línea imaginaria trazada por el hombre en busca de un futuro más digno para los suyos?)

La problemática de la creciente migración no es propiedad exclusiva de México y Estados Unidos. Bien se sabe que se repite en todo el planeta, y es debida en gran parte a la  importante diferencia existente entre la calidad de vida y el poder adquisitivos de los países desarollados con los países emergentes. 
La ley promulgada el 23 de abril del 2010 por la gobernadora republicana Jan Brewer, criminalizando el ilegalidad de los inmigrantes y permitiendo la detención de cualquier sujeto "sospechado" de encontrarse en situación de migración irregular, a desatado una ola de indignación popular y mediática, no solamente en el gobierno de Calderón sino hasta en la mismísima bancada republicana de los Estados Unidos. Cabe recordar que en el Estado de Arizona, el numero de inmigrantes ilegales llega a 450.000 para una población total 6,5 millones.

Si bien las leyes de descentralización estadounidense permiten a los gobernadores de los diferentes Estados tomar por su cuenta este tipo de decisiones políticas sin que estas dependan directamente de la aprobación del presidente de los EE.UU (en este caso Barack Obama), numerosos observadores de la geopolítica latinoamericana e internacional se preguntan acerca de las consecuencias que tendrá esta nueva legislación de Arizona en las relaciones internacionales entre México y los Estados Unidos. El presidente mexicano Calderón dejó muy en claro a la admisnitración estadounidense su enérgico rechazo a la nueva ley. Para eso planteará un recurso de anticonstitucionalidad ante el Tribunal Federal de EE UU, bajo el argumento de que la medida dañará las relaciones bilaterales entre los dos países.

La ley de Arizona entrará en vigor el 29 de julio y convierte en delito estar ilegalmente en el Estado, facultando ademas a la policía, estatal y local, determinar la situación de legalidad o ilegalidad de ciudadanos dentro del estado. Algo que hasta ahora era competencia exclusiva de los agentes de Inmigración, lo que facilita de esta manera la detención y expulsión de extranjeros

El presidente Barack Obama apoyó en ese sentido los reclamos mexicanos.  


Por más increíble que parezca, vivimos en un mundo en donde las mercancías, objetos inanimados, poseen más libertades de desplazamiento que los propios seres humanos.

El problema de la inmigración en el mundo, no es más que el reflejo y las consecuencias de una sociedad planetaria demasiada desigual. Por más que se comprenda,la imposibilidad de ciertos países desarollados a estar preparado para recibir flujos constantes e interminables de migrantes extranjeros cabe preguntarse:

¿Cuándo será que la humanidad comparta un mismo pasaporte, declarando las fronteras humanas,  una de las invenciones más mortífera de la historia de la Tierra?

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